Restricciones al transporte terrestre encarecen el comercio en Centroamérica; Aduanas de Panamá invoca reciprocidad
El sector privado regional pide una acción coordinada de los gobiernos, mientras Panamá sostiene que sus controles replican los que enfrentan sus transportistas.
Las restricciones al transporte terrestre de mercancías volvieron al centro del debate sobre la integración económica centroamericana. El sector empresarial regional advierte que encarecen el comercio y restan competitividad, mientras la Autoridad Nacional de Aduanas de Panamá afirma que sus controles responden al principio de reciprocidad.
La preocupación del sector privado
Arturo Rosabal, presidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio de Centroamérica (FECAMCO), expresó su preocupación por medidas de algunos países que, a su juicio, limitan el espíritu de los acuerdos de libre comercio vigentes desde hace décadas.
Según explicó, varios gobiernos han impuesto exigencias adicionales a los transportistas extranjeros, en especial sobre la posibilidad de recoger cargas en un país distinto al de origen. Eso dificulta que los camiones regresen con mercancía tras una entrega internacional y eleva los costos logísticos.
“Algunos países están emitiendo una serie de restricciones para que la salida de muchas de esas mercancías se haga por medio de un chofer que no es de la nacionalidad de ese país de origen”, señaló Rosabal. Consideró que estos obstáculos terminan afectando a los consumidores finales con precios más altos.
El dirigente aseguró que la situación se intensificó en los últimos meses, aunque reconoció que el problema existe desde hace años. Para FECAMCO, la solución pasa por una intervención coordinada de los gobiernos a través del Consejo de Ministros de Integración Económica (Comieco) y del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA). “En ese aspecto hemos dado pasos hacia atrás”, afirmó.
La posición de Panamá
Felipe Alejandro León, jefe de la Oficina Negociadora para la Integración Comercial de la Autoridad Nacional de Aduanas, explicó que las limitaciones aplicadas por Panamá responden principalmente a la reciprocidad. Según detalló, en Costa Rica, Honduras y Nicaragua los transportistas panameños enfrentan restricciones para cargar mercancías locales tras realizar entregas, y Panamá aplica un trato equivalente.
“Siempre se le permite entrar, descargar la mercancía y salir, pero tienen que regresar vacíos. Es el mismo trato que se le da a los panameños”, dijo el funcionario.
León indicó que la controversia se remonta, al menos, a principios de los años 2000, cuando surgieron disputas por operaciones de carga vinculadas a la Zona Libre de Colón. Con el tiempo, otros países ampliaron las restricciones a transportistas panameños y Panamá respondió con medidas similares.
Reconoció que el esquema genera costos adicionales para las empresas, pero sostuvo que no provoca necesariamente grandes cuellos de botella en las fronteras. Añadió que muchos transportistas extranjeros aceptan cobrar menos porque ya vuelven a sus países y buscan evitar viajes vacíos, lo que genera tensiones con el sector transportista panameño. “Las grandes empresas panameñas que mueven mercancía no necesariamente usan transportistas panameños; usan transportistas extranjeros porque les resulta menor el costo del transporte”, comentó.
Herramientas para agilizar el tránsito
Aduanas citó como avances la Declaración Única Centroamericana (DUCA), usada para gestionar operaciones de tránsito e intercambio comercial, y una base de datos regional de conductores que permite validar sus datos electrónicamente y reducir errores documentales que antes causaban retrasos. Según cifras de la institución, hay más de 2.900 conductores registrados.
Entre los próximos proyectos figura un sistema regional de prechequeo migratorio, que permitirá verificar la situación migratoria de los conductores antes de iniciar un viaje internacional. La entidad también trabaja con sus homólogos en la Plataforma Digital de Comercio Centroamericana, que conecta aduanas, autoridades migratorias, ventanillas únicas e instituciones regulatorias para intercambiar datos en tiempo real.
Rosabal advirtió además que la región enfrenta desafíos por las políticas arancelarias de algunas de las principales economías del mundo, que han reducido la competitividad de sectores exportadores y podrían afectar la atracción de inversiones. Aun así, estimó que Centroamérica mantiene condiciones favorables para captar inversión extranjera directa si preserva la apertura comercial y elimina barreras innecesarias.
Para Panamá el tema tiene peso estratégico: Rosabal recordó que el país es un centro logístico regional clave y puede desempeñar un papel determinante en la conexión de Centroamérica con los mercados internacionales.
Fuentes: La Estrella de Panamá