Terremoto en Coclé: 132 personas siguen en albergues y cientos de escuelas esperan inspección
Mientras el Meduca evalúa planteles en Coclé, miles de estudiantes siguen sin clases en el último trimestre y familias desplazadas permanecen en cuatro albergues.
Una semana después del terremoto del 9 de octubre, 132 personas continúan alojadas en cuatro albergues habilitados en la provincia de Coclé, mientras las autoridades educativas siguen revisando escuelas para determinar si es seguro que los estudiantes regresen a las aulas.
La emergencia ha trastocado la vida cotidiana de numerosas familias: muchas perdieron temporalmente sus hogares, han visto alterado su trabajo y, en el caso de niños y adolescentes, el año escolar quedó en pausa justo cuando cursaban el último trimestre.
Albergues y evaluaciones sociales
Cecibel Jarquín, directora provincial del Ministerio de Desarrollo Social (Mides), indicó que los equipos de la entidad, junto con otras instituciones, han realizado evaluaciones sociales en 1,294 viviendas con el fin de identificar las necesidades de los hogares afectados.
Según la funcionaria, los albergues funcionan en las instalaciones regionales del Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (Ifarhu), en Penonomé, así como en El Bajito de San Miguel, Natá y Olá. Allí se encuentran niños, adultos mayores, mujeres embarazadas y familias que debieron dejar sus casas. En el albergue del Ifarhu también se dio cabida a las mascotas de los desplazados.
En Natá, un grupo de residentes fue evacuado de un edificio de apartamentos y reubicado en un área cercana al gimnasio municipal.
Escuelas en revisión y clases suspendidas
En el ámbito educativo, la directora regional de Educación informó que, hasta las 8:00 p.m. del jueves 15 de octubre, se habían inspeccionado 173 de las 337 escuelas de Coclé, además de que se revisan tres instalaciones del Instituto Panameño de Habilitación Especial. Las evaluaciones están a cargo de personal de Ingeniería, con respaldo de equipos de mantenimiento y especialistas extranjeros, y los planteles se clasifican como operativos, parcialmente operativos o no operativos.
La funcionaria advirtió que la reanudación de clases no depende solo del estado de los edificios. En la provincia hay cerca de 57 mil estudiantes y 3,097 docentes, y parte de estos últimos vive en Herrera, Los Santos y Veraguas, por lo que la movilidad también es un factor a considerar.
Uno de los casos es el Centro Educativo Federico Zúñiga Feliú, en Penonomé, donde una viga sobre las columnas de la entrada principal se partió y cayó durante el sismo, aunque el edificio de dos plantas se mantiene en pie. Su directora, la profesora Leida Mercado de Guardia, relató que ese día varios docentes y estudiantes fueron llevados al Hospital Aquilino Tejeira para recibir atención médica.
De acuerdo con la directora, el Departamento de Ingeniería y Arquitectura del Meduca otorgó al plantel una clasificación amarilla, que implica "mantener precauciones". La escuela atiende a 2,246 alumnos en dos jornadas, quienes actualmente no reciben clases, y su gabinete psicopedagógico ha identificado unas 100 familias afectadas por daños en sus viviendas o por el impacto emocional del terremoto.
Mercado de Guardia estimó que las clases podrían retomarse en las próximas semanas, pero reconoció que las secuelas psicológicas en los estudiantes podrían afectar el desarrollo del año escolar.
Otros planteles con posibles daños estructurales son la escuela multigrado El Espavé, en Natá, de baja matrícula, y el Instituto Carmen Conte Lombardo, al norte de Penonomé, que según reportes oficiales presenta grietas en el área de cocina y comedor. Este último ya figura entre los centros evaluados por el Meduca.
A escala nacional, el balance más reciente del Ministerio de Educación contabiliza 619 centros educativos con afectaciones en sus 16 regiones educativas, de los cuales 505 ya fueron inspeccionados. Además, 55 planteles colapsaron y tendrán que ser reconstruidos.
Fuentes: La Prensa