Carrizal de Soná, golpeado por el terremoto, acoge a cientos de damnificados de otras comunidades
Pese a sus propias pérdidas, vecinos de este poblado veragüense se organizaron para dar techo y comida a unas 700 personas desplazadas por el sismo del 9 de octubre y sus réplicas.
La comunidad de Carrizal, en el distrito de Soná, provincia de Veraguas, se ha convertido en punto de refugio para cientos de familias que lo perdieron todo tras el terremoto del pasado 9 de octubre, aun cuando varios de sus propios residentes también se quedaron sin vivienda.
De acuerdo con una docente que participa en la atención de los afectados, alrededor de 700 personas se encontraban albergadas en distintos puntos del poblado. Entre ellas hay familias que llegaron desde Santa Catalina, Lagartero, El Tigre y Los Amarillos, localidades afectadas por el sismo y las réplicas posteriores.
La escuela, principal albergue
La maestra Yanitza explicó que el flujo de personas comenzó desde el primer día de la emergencia. Según detalló, el plantel educativo de la comunidad llegó a recibir a 230 personas, aunque esa cifra había bajado a unas 160 al momento de su relato, ya que algunas familias empezaron a trasladarse a otros sitios.
"Las familias empezaron a llegar sin nada, la mayoría lo perdieron todo", describió la educadora, quien resaltó que la respuesta fue colectiva. "La comunidad de Carrizal se unió", afirmó.
La docente agradeció en particular el involucramiento de los jóvenes del lugar y las donaciones que han llegado para sostener a quienes tuvieron que abandonar sus casas.
Ayudar en medio de la pérdida
Una de las residentes que se sumó a la labor es Daisy Mena, cuya vivienda resultó destruida por el terremoto. Junto a su madre, colaboró en la preparación de alimentos para las familias refugiadas, mientras afrontaba su propia situación.
"Me da la tristeza ver cómo estaba mi hogar, pero a pesar de eso yo sacaba fuerza para ayudar a las personas que en realidad estaban llegando", relató Mena.
Pese a lo vivido, la vecina expresó gratitud por haber sobrevivido: "A pesar de todo lo que pasa, aquí estamos con vida".
El caso de Carrizal ilustra cómo algunas comunidades rurales del sur de Veraguas, en ausencia de alternativas inmediatas, han asumido por cuenta propia parte de la atención a los desplazados, con escuelas y casas particulares habilitadas como albergues improvisados.
A la par del apoyo comunitario, el Ministerio de Salud (Minsa) informó este viernes que mantiene asistencia y seguimiento a las familias afectadas en Carrizal y en otras comunidades de los distritos de Soná y Mariato, incluidas jornadas de atención médica.
Hasta ahora no se han detallado públicamente los plazos para el retorno de las familias a sus comunidades de origen ni los planes de reconstrucción de las viviendas dañadas en la zona.
Fuentes: TVN Noticias