Científicos estudian si las olas que inundaron Isla Cañas tras el sismo de 7.5 fueron un tsunami
Modelos preliminares apuntan a un posible hundimiento de la isla y a una elevación del fondo marino cercano, pero los investigadores advierten que aún no hay conclusiones.
Un grupo de científicos panameños y extranjeros investiga qué causó las olas de gran tamaño y la subida repentina del nivel del agua que reportaron los residentes de Isla Cañas tras el terremoto de magnitud 7.5 que sacudió la región de Azuero el pasado 9 de octubre. Por ahora, no se ha determinado si se trató de un tsunami.
Se reportó que un informe sobre lo ocurrido podría estar listo a finales de la próxima semana.
El geofísico Isaac Guerra Araúz, becario doctoral de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) e integrante del Laboratorio de Tsunamis y Terremotos de Western University, en Canadá, explicó que los primeros modelos de deformación vinculados a la ruptura de la falla indican posibles cambios permanentes tanto en la superficie terrestre como en el lecho oceánico.
Un posible hundimiento de hasta 30 centímetros
Según esas estimaciones iniciales, algunos sectores de Isla Cañas pudieron hundirse entre 10 y 30 centímetros. De confirmarse, ese descenso reduciría la altura de ciertas áreas con respecto al nivel del mar y las haría más propensas a inundarse.
Los modelos también plantean que partes del fondo marino cercanas a la costa pudieron elevarse alrededor de 30 centímetros. Si ese movimiento fue súbito, habría podido perturbar la columna de agua y originar ondas que avanzaran hacia tierra firme.
No obstante, Guerra Araúz subrayó que ese mecanismo es una hipótesis en estudio y no una explicación definitiva de lo sucedido en la isla. Insistió, además, en que las cifras sobre el hundimiento y la elevación del lecho marino son preliminares y deben comprobarse con mediciones directas y observaciones satelitales.
Testimonios frente a datos
Consultado sobre si las olas descritas por los moradores corresponden a un tsunami o a otro fenómeno asociado al sismo, el especialista consideró prematuro sacar conclusiones. A su juicio, es necesario cotejar los relatos de la comunidad con registros de variación del nivel del mar, los tiempos de llegada de las olas y los posibles desplazamientos del fondo oceánico.
El geofísico recordó que, aunque los tsunamis suelen asociarse con grandes terremotos que provocan movimientos verticales importantes del lecho marino, también pueden surgir en otros contextos geológicos. Incluso sismos con desplazamiento predominantemente horizontal pueden tener un componente vertical o provocar deslizamientos submarinos capaces de mover grandes volúmenes de agua.
Para verificar sus estimaciones, los investigadores combinan modelos numéricos con información satelital, mediciones geodésicas en tierra y datos batimétricos, entre otras observaciones oceanográficas. El objetivo es contrastar las deformaciones que predicen los modelos con lo medido en el terreno y precisar los efectos reales del terremoto.
El estudio se realiza en coordinación con especialistas de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), la Universidad Católica Santa María La Antigua (USMA), la Senacyt y Western University.
Isla Cañas, ubicada en la costa de Azuero, fue una de las zonas donde los residentes reportaron inundaciones después del sismo, lo que abrió una interrogante científica que los expertos esperan aclarar con los resultados de esta investigación.
Fuentes: Panamá América