Científicos estudian la falla Azuero-Soná para orientar la reconstrucción tras el terremoto
La Universidad de Panamá y la USMA documentan desplazamientos, deslizamientos y daños estructurales que podrían llevar a revisar las normas de construcción del país.
Equipos científicos de la Universidad de Panamá (UP) y de la Universidad Católica Santa María La Antigua (USMA) recorren las zonas afectadas por el terremoto del viernes 9 de octubre para medir los cambios que dejó en el terreno la falla Azuero-Soná. El objetivo es reunir datos que sirvan a las autoridades para decidir dónde y cómo reconstruir.
El sismo, registrado a las 12:56 p. m., fue caracterizado por el Instituto de Geociencias (IGC) de la UP con una magnitud de 7.5 Mw. El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), en cambio, lo ubicó en 7.7. Las cifras difieren según la fuente que se tome como referencia.
Una ruptura de hasta 180 kilómetros
Arkín Tapia, jefe de la Red Sísmica del IGC, explicó que los especialistas trabajan en dos frentes: uno con drones para levantar información geológica y morfodinámica del terreno, y otro instalando nuevas estaciones sísmicas en Azuero. Con más instrumentos, indicó, se podrá construir un catálogo más completo de las réplicas y medir las aceleraciones del suelo si ocurre otro evento fuerte.
De forma preliminar, Tapia estimó que la ruptura de la falla abarca entre 170 y 180 kilómetros, o algo más, según la distribución de las réplicas. El movimiento fue oblicuo, con componentes lateral y vertical, lo que genera bloques levantados o hundidos y escalones visibles. Como evidencia citó el desplazamiento lateral en el puente sobre el río Oria.
El geólogo advirtió que podría haber edificaciones sobre fallas o cerca de ellas, por lo que consideró clave identificar zonas seguras para escuelas y hospitales. Puso como ejemplo a Managua, donde se procura no construir sobre fallas activas. También se documentan deslizamientos en sitios elevados como el cerro Los Picachos de Olá y La India Dormida, en el Valle de Antón.
Sobre las inundaciones en Isla Cañas, Tapia planteó como hipótesis, aún por evaluar, que el terreno haya sufrido subsidencia, permitiendo el avance del mar sobre cultivos. Respecto al aumento de temperatura reportado en los pozos termales del Valle de Antón, dijo no tener información suficiente y recomendó llevar un registro. Las burbujas observadas en un cuerpo de agua en La Pitaloza las relacionó con una posible licuación del suelo.
Por su parte, el IGC analizó registros sin filtrar de las estaciones VIGUF, GMALF y TOTI y trabaja en modelar los cambios de esfuerzo de Coulomb en la falla para ubicar zonas con riesgo de réplicas. Sus datos indican una velocidad de ondas de corte cercana a 760 m/s en el área del epicentro, propia de roca de alta rigidez vinculada a la Formación Playa Venado, compuesta por lavas en almohadilla y basalto, que habría transmitido la energía de forma directa y en alta frecuencia.
Normas de construcción, en evaluación
En entrevista con La Estrella de Panamá, Luis Alejandro Pinzón Ureña, director de Investigación de la USMA y especialista en ingeniería sismológica, detalló que en Búcaro de Tonosí midieron aberturas de entre 0.6 y un metro, desniveles de uno a dos metros y calles desplazadas hasta 1.5 metros. Su equipo no logró llegar a Cañas y planea regresar.
Pinzón describió el suelo de los sectores visitados como una arcilla rojiza bastante blanda, una caracterización distinta a la roca rígida que reporta el IGC para el entorno del epicentro. Sostuvo que los registros de aceleración son muy cercanos a los estimados en el Reglamento Estructural de Panamá (REP) y que en unos dos meses podría saberse si hay que ajustarlo o hacer un estudio nuevo.
El especialista señaló que los colapsos se concentraron en construcciones que no cumplían las normas, como muros de bloques sin columnas ni vigas de amarre, y le sorprendió que muchas casas de quincha siguieran en pie. Indicó que se contaban más de 400 réplicas, que podrían continuar por semanas, y estimó en 25% la probabilidad de un sismo secundario superior a magnitud 6. Recordó que esta falla ya generó terremotos en 1883 y 1913.
Fuentes: Panamá América · TVN Noticias · La Estrella de Panamá · Panamá América · La Prensa · La Estrella de Panamá · La Estrella de Panamá · Metro Libre · La Prensa · La Prensa · Panamá América · Panamá América · TVN Noticias